Todo comienza en un altar.
Un nuevo tiempo viene para Reino de Plenitud, veremos familias encendidas por el fuego del Espíritu Santo que harán de sus mesas un lugar para que la Presencia de Dios repose y actúe en milagros.
Salmos 127:1 dice: “si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican”. Este año grandes y chicos nos reuniremos para buscar el mover de Dios en nuestros hogares, su voz traerá orden y dirección, su Presencia nos llenará de su alegría, y disfrutaremos inolvidables tiempos de calidad junto a quienes más amamos.
La Palabra de Dios es fiel y creemos que al colocarlo a él como el centro y quien dirige nuestros hogares, veremos milagros de sanidad y salvación. Recibiremos fundamentos firmes que nos harán resistentes ante los momentos difíciles de la vida, seremos restaurados en nuestras relaciones, experimentaremos la llenura del Espíritu Santo como nunca antes, y este nos activará en nuestros dones y ministerios para responder al llamado. Su Presencia hará algo nuevo entre nosotros.
¡Levantamos altar con expectativas!